Asociación de corresponsales exige que la Casa Blanca devuelva credencial a Jim Acosta

La Casa Blanca acusó este miércoles a un periodista de CNN, Jim Acosta, de agredir a una becaria para justificar la suspensión indefinida de su pase de prensa, y de inmediato la Asociación de Corresponsales de la Casa Blanca (WHCA) condenó la decisión y exigió medidas correctivas.

La portavoz de la Casa Blanca, Sarah H. Sanders, informó de que la Casa Blanca suspendió “hasta nuevo aviso” el pase de prensa a Acosta en respuesta a un supuesto incidente en el que éste “colocó sus manos” sobre una becaria “que solo estaba tratando de hacer su trabajo” durante una rueda de prensa con el presidente Donald Trump esta mañana.

En un comunicado, Olivier Knox, presidente de la WHCA, dijo que la entidad rechaza firmemente la decisión de la Administración Trump de usar las credenciales del Servicio Secreto “como una herramienta para castigar a un reportero con el que tiene una relación difícil”.

“El revocar el acceso al complejo de la Casa Blanca es una reacción desproporcionada a la supuesta ofensa, y es inaceptable. Los periodistas pueden utilizar una gama de formas para cumplir con su labor y la WHCA no vigila el tono o frecuencia de las preguntas que hacen sus miembros a poderosos funcionarios sénior del gobierno, incluyendo el presidente”, explicó Knox.

Las preguntas de los periodistas, por incómodas que parezcan, ayudan a definir la fortaleza de nuestras institucionales nacionales, enfatizó Knox.

Por ello, la WHCA urgió a la Casa Blanca a que “de inmediato revierta esta acción débil y equivocada”.

Knox urgió a quienes tengan duda sobre si la reacción al incidente es desproporcionada a que revisen con sus propios ojos el video de la rueda de prensa.

La suspensión del pase de prensa de Acosta generó titulares y cobertura en los principales medios de comunicación precisamente porque, desde que llegó al poder en 2017, Trump ha atacado a la prensa, y en mitines políticos, ha alentado abucheos o actos de violencia en contra de periodistas.

Las imágenes de televisión muestran el momento de un tenso intercambio entre Acosta y Trump mientras la becaria, no identificada, intenta arrebatarle el micrófono.

El intercambio con Trump no muestra que Acosta haya intentado tocar o agredir a la becaria, y varios corresponsales dieron testimonio de ellos y compartieron fotos en Twitter.

CNN dijo en un comunicado que apoya plenamente a Acosta, y éste también ha recibido el espaldarazo de la Asociación Nacional de Periodistas Hispanos (NAHJ), que afirmó que los ataques de Trump contra la prensa “han ido demasiado lejos”, y no sólo son “peligrosos” sino también “anti-estadounidenses”.

Según la NAHJ, la justificación ofrecida por Sanders es una “mentira descarada” y un ataque al carácter de Acosta

Prominentes figuras republicanas también denunciaron el maltrato hacia Acossta, entre éstas el exgobernador de Florida y exrival de Trump en la contienda presidencial de 2016, Jeb Bush.

“Los medios no son el enemigo del pueblo. La libertad de prensa está protegida por la Constitución. Los presidentes nunca disfrutan preguntas agudas de la prensa, pero el presidente Trump debe respetar su derecho a hacerlas y respetar a los estadounidenses lo suficiente para responderlas”, dijo Bush, él mismo blanco de ataques de Trump durante la contienda por la nominación presidencial del Partido Republicano.

La decisión de la Casa Blanca, además, supone un acto de represalia contra la prensa libre en EEUU, algo que está prohibido bajo la Primera Enmienda de la Constitución.

Trump ha mantenido una tensa relación con CNN y Acosta, su principal corresponsal en la Casa Blanca, acusándolos de ser “noticias falsas” y “enemigos del pueblo”, y hoy el mandatario se enfadó mientras el periodista intentaba hacerle preguntas sobre su política migratoria.

“Deja el micrófono… Te diré una cosa, la CNN debería estar avergonzada de sí misma por tenerte a ti trabajando para ellos. Eres un maleducado, una persona terrible“, dijo Trump a Acosta.

Horas más tarde, cuando Acosta debía reingresar al complejo para transmitir su informe, un agente del Servicio Secreto le pidió que entregara su credencial, un permiso que la Casa Blanca otorga a un reducido número de periodistas que cubren la Presidencia.

Fuente: La Opinión/María Peña

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *