Crecen críticas por uso de gas lacrimógeno contra migrantes centoamericanos

El caótico incidente del domingo en la frontera de Estados Unidos y México, donde agentes estadounidenses dispararon gas lacrimógeno a migrantes centroamericanos, ha dejado a los migrantes malhumorados y abatidos. El lunes algunos optaron por irse y otros están preocupados de que el enfrentamiento puede haber arruinado sus posibilidades de asilo.

Las fuerzas de seguridad mexicanas aumentaron su presencia en el complejo deportivo de Tijuana donde miles de personas de las caravanas de migrantes se han refugiado. La policía impidió que los migrantes caminaran hacia la frontera por la mañana, aunque más tarde les permitieron moverse libremente.

Por su parte, el lunes, el presidente estadounidense Donald Trump defendió las acciones de las autoridades en la frontera: “Estaban siendo presionados por algunas personas muy duras y utilizaron gas lacrimógeno”. A su vez reiteró su política sobre el ingreso a EE.UU. “Nadie viene a nuestro país a menos que entren legalmente”.
Los migrantes que esperan solicitar asilo en los Estados Unidos deben poner sus nombres en una lista de espera que ya tenía alrededor de 3.000 personas antes de que la caravana llegara a Tijuana. Con los funcionarios de EE.UU. procesando menos de 100 solicitudes por día, el tiempo de espera para los recién llegados puede demorar meses.

Eso ha infundido un sentimiento de desesperación entre muchos después de su agotador viaje desde Centroamérica. El incidente del domingo comenzó después de que cientos de personas marcharon a la frontera para intentar llamar la atención sobre su situación. Algunos intentaron atravesar las vallas y alambres que separan los países, lo que provocó las descargas de gas lacrimógeno.
Vea: Futuro incierto para miles de inmigrantes en la frontera.

Cindy Martínez, de San Vicente, El Salvador, dijo que había estado a punto de cruzar el alambre de púas hacia el lado estadounidense cuando se lanzó el gas lacrimógeno. Ella estimó que unas 20 personas ya habían pasado frente a ella, y los padres le rogaron a los agentes que no lanzaran el gas porque había niños pequeños presentes.

“Veo que es imposible para ellos querer darnos asilo”, dijo. “Debido a las palabras que el presidente Donald Trump ha dicho, creo que esto es imposible”.

Martínez, de 28 años, dijo que ahora estaba considerando trabajar en Tijuana.

El Instituto Nacional de Migración de México informó que 98 inmigrantes fueron deportados luego de intentar cruzar ilegalmente la frontera de Estados Unidos. El Departamento del Interior mexicano dijo que unas 500 personas intentaron correr hacia la frontera, mientras que las autoridades de los Estados Unidos pusieron el número en 1.000.

El Comisionado de Aduanas y Protección Fronteriza de Estados Unidos, Kevin McAleenan, dijo que 69 inmigrantes que intentaron cruzar ilegalmente fueron arrestados en el lado de California. Dijo que la política de uso de la fuerza de la Patrulla Fronteriza permite a los agentes usar gas lacrimógeno y otros métodos no letales, pero que el incidente sería revisado.

“A medida que se desarrollaron los eventos, una acción rápida, decisiva y efectiva evitó una situación extremadamente peligrosa ”, dijo McAleenan.

La migrante Yanira Elizabeth Rodríguez Martínez dijo que ella, su hija y su hermana se habían mantenido alejadas de la manifestación del domingo porque temían que pudiera volverse peligrosa. Sentada en el campamento improvisado en un complejo deportivo el lunes, la mujer de 38 años preguntó cuál sería el proceso si ella decidiera regresar a El Salvador.

“Debido a (las acciones de unos pocos), todos pagamos”, dijo Romario Aldair Veron Arévalo, un amigo de 20 años que estaba sentado con ella. Apuntó que aún esperaba cruzar a Estados Unidos y trabajar, pero reconoció que ahora podría ser más difícil.

En una rara crítica, la Comisión Nacional de Derechos Humanos de México advirtió a los migrantes que “deben respetar las leyes mexicanas y no participar en acciones que afecten a las comunidades que atraviesan”.

“Es importante tener en cuenta que el hecho de que el gobierno mexicano proteja sus derechos no implica un pase gratuito para violar la ley”, dijo.

Fuente: La Voz de America.com

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *