La cumbre del G20 es una mirada al futuro del orden mundial

Si el G20 fuera un festival musical, estarías preocupado por no estar allí.

La celebración del poder global, alguna vez digna de bostezos, ahora parece diplomacia con esteroides.
Dónde más – incluso los eventos de pago por evento palidecen en comparación – puedes encontrar a tantos pesos pesados esperando enfrentarse: Vladimir Putin y Donald Trump; Donald Trump y Xi Jinping; Donald Trump, Justin Trudeau y México para ver si logran firmar el renovado NAFTA, por nombrar solo tres de ellos.

Trump, quien normalmente rechaza los viajes internacionales, está haciendo de este viaje una tienda diplomática de ventanilla única, con siete encuentros bilaterales programados en 48 horas.

Lo que aún no está en la agenda: una reunión entre Trump y Theresa May, pero valdrá la pena observar el lenguaje corporal cuando crucen sus caminos. Apenas esta semana, Trump criticó públicamente el acuerdo brexit de la primera ministra y dijo que este hace poco probable la posibilidad de un acuerdo comercial posterior al brexit entre Estados Unidos y Reino Unido.

Si eres un pez pequeño, incluso uno grande como May, Trump es un peligroso aliado incluso en un buen día. Solo pregúntenle a la canciller de Alemania Angela Merkel. Ella está dispuesta a un cara a cara con Trump y es difícil recordar la última vez que Trump no trató de socavarla antes de conocerse.

Pero la estrella de este año será el príncipe heredero de Arabia Saudita, Mohammed bin Salman. Casi cualquier reunión con algún líder que sostenga será un evento en sí mismo.

¿Sonrieron? ¿Se dieron la mano? ¿Negociaron algún acuerdo o firmaron alguno nuevo? ¿Y alguno de ellos le dio un apuro a bin Salman por el brutal asesinato de hace dos meses de Jamal Khashoggi? Y si no, ¿por qué no?

Las reuniones son interminables. El acceso, tristemente, es más difícil que conseguir un pase para los camerinos de los Rolling Stones. Incluso si consigues uno, tendrá que venir acompañado de un unicornio para que puedas brincar los tediosos círculos de seguridad.

Aún así este es el sitio en el que hay que estar.

Es el tipo de fin de semana en el que los rumores son innumerables y los hechos exasperantes.

Fuente: CNN

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