Presidente Trump condena envío de explosivos a líderes demócratas, pero es objeto de críticas

Al afirmar que la violencia no tiene cabida en EEUU, el presidente Donald Trump condenó este miércoles el envío de explosivos a varios líderes demócratas y medios de comunicación y ordenó una investigación federal para dar con los responsables, pero su propia retórica incendiaria también fue objeto de críticas.

El envío de paquetes con explosivos a varias figuras del liderazgo demócrata, incluyendo los exmandatarios Barack Obama y Bill Clinton, la esposa de éste y excandidata presidencial, Hillary Clinton, el exfiscal general, Eric Holder, y varios legisladores, generó el rechazo enérgico de ambos partidos.

También la oficina en Nueva York de la cadena por cable CNN, el filántropo multimillonario, George Soros, y las legisladoras Debbie Wasserman Schultz y Maxine Waters fueron objeto del envío de paquetes entre ayer y hoy, aparentemente vinculados y que algunos han calificado como posibles atentados terroristas. El paquete enviado a CNN estaba dirigido al ex director de la CIA, John Brennan, quien colabora como analista en la cadena NBC.

Todos los destinatarios de esos paquetes han sido objeto de ataques, burlas o críticas por parte de Trump.

En declaraciones desde la Casa Blanca antes de un evento sobre la crisis de opiáceos, Trump dijo que diversas agencias federales, incluyendo la Oficina Federal de Investigaciones (FBI), el Servicio Secreto y el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) han iniciado una investigación para determinar el origen de los paquetes, que contenían explosivos o bombas caseras.

“La seguridad del pueblo estadounidense es mi máxima y absoluta prioridad. No escatimaremos recursos o gastos en este esfuerzo… tenemos que unirnos y juntarnos para enviar un mensaje muy claro, firme e inequívoco de que los actos o amenaza de violencia política de cualquier tipo no tienen lugar en EEUU”, afirmó Trump.

El mandatario afirmó que el rechazo a los aparentes atentados es “muy bipartidista”, porque es una conducta “atroz” y “abominable” que contraviene los valores de los estadounidenses.

Previo a sus declaraciones, también la Primera Dama, Melania Trump, y el vicepresidente, Mike Pence, se sumaron a condenar los incidentes, que prácticamente anularon por completo la cobertura mediática de la caravana de migrantes de los últimos días.

Melania Trump, que ha enarbolado la lucha contra el acoso en las redes sociales, conocido en inglés como “cyberbullying”, dijo que EEUU no puede “tolerar esos ataques cobardes”, y agradeció la labor del Servicio Secreto y de las autoridades policiales federales que velan por la seguridad de la población civil.

Durante un mitin político en Scranton (Pensilvania), Pence dijo que los atentados son “despreciables y no tienen lugar en la sociedad estadounidense”.

Un creciente número de líderes del Congreso, entre éstos los demócratas Nancy Pelosi y Chuck Schumer, y los republicanos Paul Ryan, Mitch McConnell y Ted Cruz, también recurrieron a las redes sociales para condenar la violencia política y elogiar la labor de las autoridades policiales.

Once again, we are reminded of the heroism of America’s first responders as they work to counter these attempted attacks. The goal of terrorists is to instill fear. We will not allow them to diminish our commitment to building a brighter future for communities across America.

— Nancy Pelosi (@NancyPelosi) October 24, 2018

I stand with all Americans in condemning today’s attempted acts of domestic terrorism. Americans are united in gratitude for @SecretService, @USPS, and other law enforcement — who protect our leaders and public figures from such unconscionable acts.https://t.co/J2T0BHW069

— Leader McConnell (@senatemajldr) October 24, 2018

Condenan retórica de Trump

Aunque la condena de los atentados fue bipartidista, Trump no escapó a las críticas de los demócratas, y de sus detractores en la televisión y las redes sociales, tomando en cuenta que suele azuzar a su base con una retórica incendiaria y divisoria contra las minorías, los inmigrantes, CNN y otros medios de comunicación y, últimamente, contra los demócratas.

En un comunicado conjunto, Pelosi y Schumer, los principales líderes de la minoría demócrata en ambas cámaras del Congreso, elogiaron el “heroísmo” de los equipos que respondieron oportunamente al envío de paquetes, pero cuestionaron la honestidad de Trump.

“Las palabras del presidente Trump suenan huecas hasta que él revierta sus declaraciones (pasadas) que aprueban actos de violencia”, dijeron.

Pelosi y Schumer enumeraron las veces que, a su juicio, Trump “ha consentido la violencia física” y creado divisiones: apoyó al congresista que en 2017 agredió a un reportero; a los neonazis que mataron a una manifestante en Charlottesville (Virginia) el año pasado; a partidarios que arremeten contra manifestantes, y a dictadores en todo el mundo que asesinan a sus conciudadanos, además de que se refiere a la prensa libre como “enemigos del pueblo”.

El presidente de CNN, Jeff Zucker, dijo en un comunicado que la Casa Blanca carece completamente de un entendimiento “sobre la seriedad de sus continuos ataques contra la prensa” y de que “las palabras importan”.

Mientras, en las redes sociales, los detractores de Trump y su Administración cuestionaron que ahora el mandatario haga un llamado a la unidad nacional, cuando en múltiples ocasiones ha desvirtuado a manifestantes pacíficos, o calificado de “criminales” a miembros de la caravana migrante.

La etiqueta “#MAGABomber”, en alusión al lema electoral de Trump de “Make America Great Again” (MAGA, en inglés), se ha convertido en un asunto de alta tendencia en Twitter.

En declaraciones a este diario, el estratega demócrata y presidente de “NOW Strategies”, José Aristimuño, afirmó que “las palabras tienen consecuencias y la retórica de odio que ha estado usando el presidente contra los latinos, demócratas, y personas que no piensan como él, desde el primer día de su presidencia, da paso a situaciones peligrosas como las que vimos hoy en Estados Unidos”.

Sin embargo, algunos comentaristas ultraconservadores afines a Trump de inmediato argumentaron, sin ofrecer pruebas, de que los incidentes fueron “inventados” para perjudicar a los republicanos a solo 13 días de los comicios legislativos.

Por su parte, Meghan McCain, hija del fallecido senador republicano por Arizona, John McCain, dijo en el programa “The View” de la cadena ABC, que el ambiente de hostilidad política es tal que los legisladores republicanos son acosados en restaurantes, y ahora los demócratas reciben explosivos que atentan contra sus vidas.

McCain, y otros panelistas en el programa, cuestionaron que a estas alturas Trump en realidad pueda unir al país.

“Ya me dí por vencida con esto hace mucho tiempo. Me dí por vencida de que él (Trump) muestre liderazgo y nos unifique”, afirmó McCain.

Por su parte, la actriz Whoopi Goldberg dijo en el mismo programa que nadie merece recibir bombas por tener opiniones políticas, porque eso no es “estadounidense”.

La Oponión/María Peña

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