Trump insiste en la frontera sur que es necesario levantar un muro

El presidente Donald Trump llegó el jueves a la frontera con México, donde visitará una comisaría de la patrulla de fronteras para participar en una mesa redonda sobre inmigración y seguridad fronteriza, y una reunión informativa sobre seguridad en la zona.

Trump viajó a McAllen, Texas, en otro esfuerzo por demostrar que existe una crisis en la zona y es preciso levantar el muro, un día después de que diera abrupto fin a una reunión con los líderes demócratas del Congreso y justo cuando el cierre parcial del gobierno entra en su día 20 sin que aparezcan soluciones a la vista.

El recibimiento estuvo a cargo del vicegobernador de Texas, Dan Patrick, y del fiscal general del estado, Ken Paxton. Algunos simpatizantes del presidente republicano lo recibieron con aplausos y mensajes de apoyo, mientras Trump les estrechaba las manos y firmaba autógrafos.

Antes de partir hacia Texas, Trump reiteró a periodistas en la Casa Blanca que podría declarar una emergencia nacional si no consigue un acuerdo con los demócratas. Si concreta la medida en su esfuerzo por conseguir el dinero para el muro, probablemente generará desafíos en los tribunales en breve tiempo.

McAllen está en el Valle del Río Grande, la zona de la frontera que registra más cruces ilegales a territorio estadounidense. De otro lado, está Reinosa, estado de Tamaulipas, México, y allí inmigrantes centroamericanos protestaron por la visita del mandatario.

“¡Construye ese muro!”, gritaron algunos, mientras otros manifestantes sostenían carteles en contra de dicha medida.

“La política que los Estados Unidos siguen bajo el liderazgo del presidente Donald Trump: consideramos que es una política que no está en conformidad con el avance y la evolución de los derechos humanos. Lo vemos como una regresión, una política o postura que es algo retrógrado, algo xenófobo, que en estos días no debería permitirse”, le dijo Fortín López, organizador de protestas y activista de derechos humanos, a Reuters.

Mientras tanto, en Washington, trabajadores federales exigieron reabrir el gobierno para que puedan volver al trabajo y recibir sus pagos.

Antes de llegar a la frontera, el presidente estadounidense se refirió a la manera cómo los demócratas describieron su actitud durante la reunión que sostuvieron el miércoles y expresó que al escuchar la negativa a los fondos para el muro por parte de la presidenta de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, “me despedí cortésmente y me fui, ¡sin golpes (en la mesa)!”, escribió el jueves en Twitter.

Fuente: Voa News.com

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