Denuncian caos en la reconstrucción de la red eléctrica de Puerto Rico

Diez meses después de que el huracán María destruyera la red eléctrica de Puerto Rico, la agencia local responsable de su reconstrucción está sumida en un caos y más de mil millones de dólares en fondos federales destinados a reforzar esa red no han sido usados, según contratistas y funcionarios estadounidenses que no ven la hora de adelantar las obras antes de la llegada del próximo huracán.

La Autoridad de Energía Eléctrica (AEE) de Puerto Rico registró las renuncias de dos directores generales y cuatro miembros de su Junta de Gobierno en menos de una semana en el marco de disputas en torno a cuánto debería cobrar su director ejecutivo. El cuarto CEO que tiene el organismo desde el huracán duró menos de 24 horas la semana pasada, pues renunció en medio de un revuelo generalizado en torno a su sueldo de $750,000.

El gobernador Ricardo Rosselló nombró el miércoles a un ex director de la agencia de acueductos y alcantarillados de Puerto Rico. José Ortiz será el quinto director que tiene la AEE desde María, con un sueldo de $250,000. Comenzará a trabajar el lunes.

“A pesar de los tropiezos del pasado, verán que tenemos la persona indicada en el momento indicado”, afirmó Rosselló.

Los problemas demoraron el lanzamiento de obras por valor de $1,400 millones que incluyen el reemplazo de postes de madera decrépitos que podrían derrumbarse con la próxima tormenta, según declaró el funcionario federal a cargo de la reconstrucción.

“No se ha hecho ningún trabajo permanente”, dijo Mike Byrne, administrador adjunto de operaciones de campo de la Agencia Federal de Manejo de Emergencias (FEMA, por sus siglas en inglés). “Lo que me preocupa es la siguiente etapa, el trabajo permanente, ir y construir la red que me encargó el Congreso”.

Desde los equipos médicos que no se pueden usar hasta la diseminación de enfermedades que transmite el agua, la falta de luz pudo haber causado cientos de muertes tras el paso del huracán de categoría 4, aunque la cantidad exacta de muertes es objeto de debate y de una investigación que sigue su curso.

“La principal razón por la que murió tanta gente después del huracán fue la falta de electricidad”, dijo el senador opositor Eduardo Bhatia. “Y la falta de luz deriva de lo frágil que era el sistema eléctrico tras años de abandono”.

Varios cientos de personas seguían sin luz el jueves, en el apagón más prolongado en la historia de los Estados Unidos. Toda la isla sigue siendo vulnerable a los apagones porque buena parte de los daños causados por la tormenta fueron reparados a título temporal y la red probablemente no esté en condiciones de soportar el próximo huracán.

Hay miles de postes en mal estado y de cables que fueron reciclados al no contarse con suministros nuevos. En algunos casos usaron árboles para el tendido de cables.

La autoridad eléctrica de Puerto Rico informó en marzo a tres grandes empresas que las habían seleccionado para hacerse cargo de contratos por $1,400 millones que incluyen el terminado de la reconstrucción de emergencia y el comienzo de un trabajo a largo plazo para renovar totalmente la red eléctrica. Casi cuatro meses después, la agencia no ha autorizado todavía el inicio de las labores para la red permanente, según funcionarios federales y algunos contratistas.

La autoridad energética no ha explicado las razones de ello y un portavoz no devolvió repetidas llamadas de la AP en busca de comentarios.

Como ocurre con casi toda la asistencia a Puerto Rico tras el huracán, las obras de reconstrucción son hechas por empresas privadas y financiadas por organismos locales en bancarrota, que usan miles de millones de dólares asignados por el Congreso estadounidense y distribuidos por FEMA.

La junta creada por el Congreso para supervisar las finanzas de Puerto Rico y el proceso similar a una quiebra que sobrelleva la isla debe revisar también los grandes contratos que concede el gobierno. En mayo encontró problemas con los contratos de dos empresas energéticas que debían encargarse de las primeras etapas de los trabajos permanentes. Incluidos una descripción ambigua del alcance de las obras y una ausencia de evaluaciones detalladas de costos.

Ortiz, el nuevo director de la Autoridad, detectó potenciales problemas con al menos uno de los contratistas, Cobra, subsidiaria de Mammoth Energy, una firma de Oklahoma. Cobra recibió más de $1,800 millones del fondo federal, que representaban unos $4,000 diarios por trabajador en muchos casos. Ortiz dijo que revisaría los costos de los contratistas.

“Sí, se va a reevaluar”, dijo a la prensa. “Ciertamente tiene los números para mirarse con mucho cuidado”.

Los representantes de Cobra declinaron hacer comentarios en lo inmediato.

Los problemas con la empresa del servicio eléctrico han hecho que se multipliquen los pedidos de un cambio urgente en una práctica de décadas por la cual la generación y transmisión de electricidad queda a cargo de una agencia del gobierno dirigida por figuras designadas por el gobernador y no de una corporación independiente, regulada por el gobierno, como ocurre en casi todos lados en Estados Unidos.

Rosselló propuso privatizar la generación de energía y hacer concesiones a contratistas privados para la transmisión y distribución de electricidad. Los legisladores puertorriqueños aprobaron una medida que facilitaría esos cambios y esperan pasar otra ley en los próximos meses para crear un marco regulador.

Fuente: Agencia AP

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